LA COSTRA

Fotografía cortesía de +Arte Galería

“La Costra” es el nombre de la primera exposición individual de Christian Vallejo. Se presenta en la galería +Arte de Quito hasta el 25 de febrero de 2021.

“No. A decir verdad yo mismo me hacía daño. Mis sentimientos no dejaban de oscilar como un péndulo cortante que, de un extremo al otro, dibujaba un gran arco sumido en el silencio. Ese vaivén de mis sentimientos dejó muchas heridas en mi piel, y para ahuyentar el dolor solo tenía un recurso: pintar.”

Haruki Murakami

“La muerte del comendador”

Según el diccionario, una costra es una superficie endurecida que se forma en las llagas o granos cuando se van secando. Todos las hemos tenido. Nos hemos lastimado. Las hemos visto formarse primero rojas, ardientes, y luego oscuras, resecas y rasposas. A veces infecciosas. Se caen solas con el paso del tiempo. Nos las hemos arrancado cuando aún no están listas para caerse. Hemos visto las marcas que nos dejan en la piel, el corazón y la mente. También pueden dejar marcas en otros, aunque no les pertenezcan. 

La exposición de Chris incluye las cicatrices suyas y las de otros. Pero lo que para una madre es una desagradable quemadura, para un hijo es ese rasgo distintivo y hermoso que forma parte de la persona que lo tuvo en su vientre. La esperanza de que otros miren en nuestras cicatrices detalles mágicos en lugar de horribles motivos de arrepentimiento es también producto del Arte. Nos permite pararnos frente al espejo como individuos y como sociedad. El Arte es también una forma de manifestar el dolor propio y ajeno. Porque todos los dolores el dolor. Es una forma de relacionarse con la sociedad. Una sociedad que puede causar heridas con violencia. El verdadero enemigo del amor no es el odio, es el miedo, ese es el gran antagonista y el precursor de la violencia. Porque la violencia es una sola. Todas las violencias la violencia. Pero la práctica artística es también un ejercicio de resiliencia.

La desdicha existe más allá de nuestra voluntad. Lo que depende de nuestra voluntad es la forma cómo reaccionamos a esa desdicha. Solo nos queda curarnos, siempre seguir luchando. Reciclarnos. Lo demás es morir. Reutilizar las cosas está en la esencia de varias piezas de Chris. No dejarlas morir para usarlas en algo más, algo que puede ser completamente distinto de su función inicial. Chris descose para volver a cocer. Un edredón de la abuela puede ser remendado incontables veces, sobrevive por generaciones y se hace cada día más íntimo, tiene vida más allá de su vida. Así como reparamos las cosas es necesario repararnos a nosotros mismos. Y así como es necesaria la valentía para reparar es necesaria la valentía para descartar. No conviene tener cosas sin uso en la casa, así como no conviene llevar pesos en el corazón. También es importante reconocer el momento de cambiar y quizá buscarle otro uso al edredón, quizá reinventarse uno mismo por completo. Dejarse pasar por el abuelo fuego que todo transmuta y volver a nacer. En fin, vivir. 

En algunos recuerdos también quedan costras. En las piezas de fotobordado de Chris, el hueco que deja la aguja es la herida y el hilo es la costra. Cuando dos se han separado uno podría intentar unirlo, así como Chris intenta unir el cielo y la tierra de una fotografía con hilo y aguja. A veces el objetivo se logra, otras no, en todo caso, siempre quedan las marcas del aprendizaje. Una pieza artística impacta en quien la crea y en quien la mira, ayuda a ambos a entender las cosas desde otra perspectiva. Puede desenmascarar la relatividad del tiempo. Para Chris, bordar es una actividad que impacta el paso del tiempo. La práctica artística será siempre una refinada respuesta a la desdicha y a la dicha.